El taller español Tamarit Motorcycles se alzó con la
victoria en Triumph Originals 2026, el concurso mundial de personalización de
Triumph, tras obtener el 33% de los votos del público y lograr la puntuación
combinada más alta del jurado internacional. Su Scrambler 400 XC impresionó
tanto a los jueces como a los votantes, gracias a su original interpretación de
la temática del concurso “Cápsula del tiempo” y a su excepcional calidad de
ejecución.
El proyecto Triumph Originals 2026 reunió a preparadores de
motos custom de Canadá, China, Francia, Italia, España, Reino Unido y Estados
Unidos. El desafío para cada equipo fue crear una Scrambler única, inspirada en
una época emblemática de la rica historia del modelo.
Miles de fanáticos de las motos de todo el mundo emitieron
su voto online para ayudar a elegir al ganador de este año, rindiendo homenaje
a la creatividad, la artesanía y la destreza técnica de la comunidad mundial de
preparadores de motos.
La votación del público se combinó con las puntuaciones de
un jurado internacional integrado por figuras destacadas de los ámbitos del
diseño de motos, las customizaciones, el periodismo y el patrimonio histórico.
De esa manera, se garantizó que cada propuesta fuera evaluada según su
originalidad, ejecución técnica e interpretación de la temática “Cápsula del
tiempo”.
Scrambler: una plataforma versátil y adaptable
El jefe de Producto de Triumph Motorcycles, Steve Sargent, presidió
el jurado, acompañado por Chase McQueen, nieto de Steve McQueen; el periodista
y escritor Eric Hendricx; Rolf Henniges, fundador de la revista Fuel y uno de
los reporteros especializados en motociclismo más destacados de Alemania, y
Satoshi, cofundador y mecánico jefe del legendario taller japonés Fonk
Motorcycles.
“Hemos visto a miles de motoristas y aficionados de todo el
mundo dedicar tiempo a explorar estas creaciones y emitir sus votos,
ayudándonos a rendir homenaje no solo al legado de la Scrambler, sino también a
la creatividad, la artesanía y el talento de la comunidad mundial del custom”, comentó
Sargent.
Y agregó: “Durante más de 60 años, la Scrambler ha inspirado
a los motoristas a tomar una Triumph y personalizarla a su gusto. Desde las
primeras ‘desert sled’ de los 60 hasta los modelos actuales de 400 cc, 900 cc y
1200 cc, la Scrambler sigue siendo una de las plataformas más versátiles y
adaptables del mundo del motociclismo”.
Para el alto ejecutivo, “Quique Berna y el equipo de Tamarit
crearon una moto que ha impresionado tanto al público como a nuestro jurado. Su
Scrambler 400 XC captura el espíritu de la temática ‘Cápsula del tiempo’ de una
forma realmente original, además de alcanzar un nivel excepcionalmente alto de
diseño, ingeniería y ejecución. Es una digna ganadora de Triumph Originals
2026”.
Quique Berna, líder del equipo de Tamarit Motorcycles, afirmó:
“Empezamos transformando motos y acabamos demostrando que una idea pequeña, si
se trabaja en equipo, puede dar la vuelta al mundo. Gracias a Triumph, a todos
los que compitieron y a todos los que creyeron en Tamarit antes de que el mundo
supiera pronunciar nuestro nombre”.
Homenaje al ADN atemporal de Triumph
“Hemos creado cápsulas del tiempo desde nuestros inicios,
porque siempre buscamos crear motos que se conviertan en un legado y cuya
esencia quede congelada para renacer años más tarde, intacta ante el paso del
tiempo. Al igual que una camiseta blanca básica, la Scrambler es atemporal hoy
y lo seguirá siendo dentro de 20 años”, sostuvo.
Lo que comenzó en 2010 con dos amigos que convirtieron su
pasión en su profesión ha cruzado todas las fronteras. Ahora, Berna y Matías Canales
dirigen Tamarit Motorcycles desde su sede central en Alicante (España). El taller
ha entregado más de 210 motos únicas por todo el mundo y se ha convertido en el
especialista líder mundial en transformación de motores Bonneville de Triumph.
El enfoque de Tamarit, propulsado por la gasolina y el café,
está “100% especializado y centrado en Triumph”. Al teñir el relajado estilo de
vida mediterráneo con el legado británico clásico, sus métodos combinan la
artesanía de la vieja escuela con un sistema de accesorios plug&play. Sin
seguir tendencias, sino realzando lo ya existente, rindiendo homenaje al ADN
atemporal de Triumph y preparándose para el largo plazo.
Berna, cofundador del taller, ejerció de juez en la edición
del año pasado del concurso, una experiencia que agudizó el ojo del equipo en
la búsqueda de acabados impecables y de un relato sólido, y les impulsó a
aplicar todo lo aprendido a una moto propia.